Cuatro chicas, de entre 18 y 25 años de
edad, murieron en la madrugada de hoy en Madrid en una estampida a la salida de una fiesta de Halloween, informó la policía de la
capital española. Otras dos chicas aplastadas durante la avalancha fueron
hospitalizadas y se encuentran en estado crítico.
La tragedia se produjo alrededor de las 04:00 hora
local (03:00 GMT). Según la policía, alguien lanzó una bengala al interior del
recinto, provocando el pánico entre el público que asistía a la fiesta Thriller
Music Park con música electrónica en un “ambiente de terror” en el pabellón
deportivo Madrid Arena,
situado en el oeste de Madrid, con capacidad para 10.000 personas.
Los jóvenes intentaban salir del recinto, pero solo una
de las puertas estaba abierta, donde se produjo una aglomeración. Dos chicas
fueron aplastadas y murieron de un paro cardiorrespiratorio por traumatismo
toráxico. Los servicios sanitarios trataron en vano, durante más de 30 minutos,
de reanimarlas.
La tercera murió camino del hospital y la cuarta, horas
después. Las cuatro víctimas son españolas. Otras dos chicas aplastadas durante
la estampida están hospitalizadas y su estado es crítico. Al parecer, una de
ellas es extranjera.
“Había un tapón humano en la única
salida, porque todas las demás estaban taponadas, precintadas”, dijo a la
cadena de radio Ser una chica que fue testigo de la avalancha mortal. “Había
gente llorando, aplastada, personas de seguridad tirando de los que estaban
atrapados”, relató la joven.
“Un chico tiró una bengala y ya a partir de ahí fue a
peor, terminé en medio de uno de los pasillos con los pies en el aire, sujetada
de las costillas y varios codos, gracias a un chico salí, que no sé ni cómo me
sacó, escribió Sandra Ballesteros en su cuenta de Facebook. “Me senté en una
barra porque ya no podía más. Me desabrochó el vestido porque tenía las
costillas que me explotaban y se acerca uno de seguridad, me agarra de un brazo
y me baja al suelo de un tirón porque ahí no se podia estar sentada. Increíble”,
añade indignada.
“Yo voy a todas las fiestas de estas, y allí había como
el doble de gente fácilmente, era una burrada, unos amigos llegaron a las 3:00
y ya no les dejaron bajar a la pista porque estaba colapsada, era demasiada
gente claramente”, explica una joven de 24 años al diario español “El Mundo”.
“Yo creo que había más gente de la permitida, porque lo
normal era que te rozases con los que había al lado. Había muchos empujones.
Era una locura”, le dice Gonzalo S.G., un concurrente a la fiesta, a “El
Mundo”.
“Pasadas las cuatro y media de la madrugada, un amigo
me dijo que una chica había muerto y yo le dije que si estaba tonto… Después,
cuando tratamos de salir, los de seguridad nos mandaban por la salida de la
izquierda en vez de dejarnos salir por la de la derecha, que es la que está más
cerca del metro. El caso es que nos conducían a una zona cerrada, sin salidas.
Y muchos empezamos a saltar la valla”, agrega Gonzalo.
Pese a la tragedia, la fiesta continuó, mientras que la
policía fue desalojando paulatinamente la sala después de las 6 de la mañana
para no provocar un incidente mayor. La operación de desalojo se desarrolló de
forma ordenada y duró unas dos horas.
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