martes, 22 de abril de 2014

Actor Eduardo Cesti hace catarsis y pone a reflexionar a periodistas

Noticias en Línea. “No hay papel pequeño, solo actores pequeños”, es la frase con la que el gran Eduardo Cesti celebra su retorno al mundo de la actuación.

A sus 72 años y luego de haber perdido una pierna por la diabetes, el recordado ‘Gamboa’ se reencontró con los periodistas en una concurrida conferencia de prensa en la que confirmó su participación en la película “Atacada”, dirigida por Aldo Miyashiro.

Ver a todos los medios reunidos lo emocionó. Fue el momento perfecto para soltar esa carga que trajo consigo: sus molestias, quejas, reclamos y críticas contra la realidad nacional.

“Nos falta más educación. Me dicen que no grite, pero me indigno por lo que veo todos los días en la televisión, lo que escucho en la radio y lo que leo en los periódicos chichas. ¡Me indignan los chismes! Hacen daño. ¿Tenemos que seguir vendiendo lisura y violencia? Cuándo vamos a aprender que el teatro, el cine, la solidaridad entre la gente hace que este sea un país mejor”, expresó Cesti y provocó un silencio sepulcral en la sala.
No hubo más preguntas, todo quedó claro. El jalón de orejas de Cesti a los periodistas era necesario ante la ola de escándalos que sacuden la farándula, que es promovida por algunos medios.

“Estoy molesto, sí, pero traigo una gran carga. Discúlpenme”, exclamó el actor al despedirse.

Primer actor
Antes de la catarsis, el actor confesó estar muy emocionado por la oportunidad de volver a actuar en una película después de seis largos años. En ella, Cesti interpreta a un importante empresario del país, padre del antagonista (Jason Day) que es acusado de violación. Y aunque sabe que es un papel pequeño, promete hacerlo memorable.

“Estoy muy contento de haber sido convocado. En primer lugar porque es trabajo. Luego, porque es la primera película de Aldo Miyashiro. Estoy feliz de poder participar en el estado en el que me encuentro. Me siento feliz porque solo cuando actúo me siento bien y me voy curando el alma”, confesó emocionado.
La última vez que Eduardo Cesti participó en un filme fue en el 2008, en Pasajeros. Contrario a lo que muchos creen, el actor considera que desde esa época hasta la actualidad, el cine nacional ha crecido lentamente, “como un caracol”.

“En general, el peruano es muy lento, no despierta. No sé qué pasa. Si hubiésemos nacido en este país hablando primero quechua, después castellano y luego otro idioma… ¡Nunca habría existido Sendero Luminoso! Con eso les digo todo”, expresó muy fastidiado.

Aunque no explicó detalles de a qué se refería, suponemos que se trata de la época entre 1980 y el 2000 en que el teatro estuvo muy rezagado en el país ante los constantes atentados que se registraban.

Cuando volvió la calma, repitió nuevamente que se sentía contento por su retorno. No fue necesaria la aclaración, entre las bromas y los reclamos, se veía muy feliz. Efectivamente, su alma se está curando.



NEL/Diario16

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